17 de julio de 2020:
Querido, D.
Sé que había prometido no volver a escribirte más cartas, pero se me ha hecho imposible.
Desde la última vez que nos vimos personalmente, me prometí que sería una gran estudiante en la universidad, al menos para igualar un poco las grandes capacidades que pude ver en ti cuando eras estudiante. Te confieso que anteriormente no entendía el por qué casi todo el tiempo te encontrabas estresado y, como esa vez a las afueras de tu hotel me pediste que te hiciera un