Mundo ficciónIniciar sesiónAdam organizó una nueva fiesta un mes después de haber realizado la última y esta vez llegó directamente a la librería para invitarme.
—Tiburona —saludó al llegar hasta el mostrador.
—Que me dejes de llamar así, niñito rico —gruñí.
—Por favor, no hagas un drama —pidió con tono sarcástico.
—¿Qué es lo que quieres? No puedo perde







