Mundo ficciónIniciar sesiónLa pregunta horrorizó a Evie y sacudió con rapidez su cabeza.
—¡Ay, no, doctor, claro que no! —exclamó.
—¿Era otro novio?
—Sí, se llama Davison, para ese momento habíamos comenzado una relación y estábamos pensando en casarnos —confesó la mujer—. Yo no sería capaz de serle infiel a mi esposo. Gracias a Dios para cuando conocí a Adam no había visto







