Una de las cosas que siempre he hecho cuando me siento sumamente triste es escribir. Es uno de mis mayores refugios cuando siento que todo a mi alrededor está mal. Encerrarme en mi mente, donde podía crear mis propios mundos era reconfortante, como si tuviera el control de todo.
Comencé a leer en la noche el libro Quimera y al llegar al punto donde todo perdía sentido, me querer corregirlo y escribir lo que inicialmente cuando decidí crear el libro deseaba que sucediera.
Fui consumida por com