Quiero conocer a mi hijo.
Ethan Van Ness se quedó inmóvil, literalmente inmóvil, como si el cuerpo no supiera qué hacer con la frase que Amanda acababa de soltarle.
Sus dedos seguían en la mejilla de ella, pero ya no era una caricia. Era el reflejo de alguien que se quedó a mitad de un movimiento cuando la realidad le golpeó de frente.
Amanda lo miró sin parpadear, porque si parpadeaba sentía que podía derrumbarse. Y no iba a hacerlo con el pasado mirándola con esos