George
La sangre me hirvió.
—Nos vamos. —anuncié haciendo que la sonrisa de Johanna se borrara de su boca y la de su padre, miré a mi madre quien no pareció sorprenderle. —Que tengan buen…—miré a los Shaw con odio puro. —Lo que sea. —rodeé la mesa para recoger a Marie pero nos bloqueó la entrada dos hombres de seguridad.
—Nadie se va hasta que lleguen los otros dos invitados, al parecer están retrasados. —dijo mi madre, me volví hacia a ella y le lancé una mirada de frialdad pura.
—Nos vamos di