Madison se levantó de su silla y le dió la mano a dos hombres de negocios, ella los acompañó hasta la salida y después de eso fue donde Andrés.
— Ya he vendido dos apartamentos, los señores se miraban muy entusiasmados en mudarse.
— Es bueno saberlo, bueno con eso ya nos encontramos saturados con ese edificio y ahora los números se miran mejor que antes — él se levantó y tomó a Madison de la cintura — todo esto es gracias a ti, me has salvado de la ruina.
Madison en el momento que sintió el per