Andrés se disculpó con Madison al saber esto y ella solo pudo sonreír con sarcasmo.
— ¿Crees que una disculpa va a arreglar todo esto? Mi hija debe de ser inyectada todos los días exactamente a la misma hora y todo por culpa de una tipa que salió de entre los muertos.
— Puedo imaginar que fue difícil para ti.
— ¿Realmente lo imaginas? No, no lo creo — las lágrimas de Madison se deslizaron por sus mejillas y Andrés quisó quitarlas pero ella no lo dejo — no me toques, tú no tienes idea lo que