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Después de tener esa charla con mi padre, ya estaba lista para casarme. Estaba muy nerviosa, mis manos delgadas temblaban, mientras mis damas de honor, que eran Lucy Wagner, Lucy y Sandra, me llevaban a un parte de la gran casa, en donde yo esperaría, hasta que nos dieran instrucciones, para poder caminar hacía el altar, que estaba hecho de ramas decorativas, mientras que había flores por todas partes. Mientras que, en el césped, había unas luces que simulaban el camino, que yo debería seg