(35)
Ya habían pasado dos semanas.
Dos semanas largas, en las que tuve que trabajar y descansar al mismo tiempo.
No podía cumplir mis horarios en la empresa, ya que Nate sostenía la idea, de que era bueno que yo no fuera a trabajar algunos días, mientras que también eso me daba tiempo de ver los detalles de la boda. Nate al saber que estaba embarazada, decidió tomar también algo de descanso, para pasar tiempo conmigo, lo cual fue de mucha ayuda, ya que los dos pudimos dedicarnos a armas nuestra