Anya
.
.
Me rodea un mar de emociones, luego de que aceptara casarme con Rocco nos besamos apasionadamente.
Regresamos casi a la media noche, en esta casa Rocco no tiene una habitación aparte, compartimos la misma, poco a poco he ido quitando esa barrera que, aunque no era muy grande, nos separaba.
—¿Estás bien? — cuestiona el
—¿Sabes cuántas veces me has preguntado si estoy bien en este día? — cuestiono acercándome a su cuerpo.
—Te lo he preguntado más de mil veces desde que te conozc