Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa jugada
Rubén
Su aroma natural estaba a punto de enloquecerme, pero no quería perder los estribos, quería hacerla disfrutar, que confiara plenamente en mí y que se entregar al placer que le daban mis labios. Pase mi lengua por su clítoris y luego hice pequeños







