El breve y necesario respiro, impregnado del silencio del bosque y el amor mutuo, duró lo suficiente para sanar las heridas más profundas del alma. Al regresar a la ciudad y a la base de la Fundación, Alana Torres y Julián Whitethorn sintieron una nueva paz interior. El capítulo de Dorian Thorne y la traición de Gabriel Torres estaba finalmente cerrado. Era el momento de solidificar el poder de su organización y mirar hacia adelante.
Alana se concentró en la creación y el lanzamiento oficial de "El Faro", el programa de apoyo legal y económico para denunciantes, utilizando los fondos recuperados del imperio Synapse. Su discurso en la inauguración fue poderoso y emotivo, declarando que la Fundación sería un refugio inexpugnable contra la venganza corporativa y un lugar donde la verdad pudiera salir a la luz sin consecuencias fatales. .
Julián, por su parte, finalizó la publicación de la historia definitiva de la caída de Zahir Alcántara, no solo destacando la corrupción, sino el drama