Ikaika tenía todo listo, ya las modelos estaban en fila. Ella misma supervisa que todo esté en perfecto orden de momento siente un brazo cruzar su cintura y sonríe como una jovenzuela.
—Amor, estoy trabajando. —comenta y Jaaziel niega besando su cuello.
—¿Para qué tienes a Grecia? —pregunta pero esta vez es Ikaika la que niega.
—Ella es mi secretaria, no lo puedes entender pero yo soy la diseñadora y me gusta que todo quede tal como yo lo deseaba. —explica y Jaaziel la suelta derrotado.
—Es