23. 1er bisnieto
Ikaika llegó a su apartamento y solo quiso llorar, se encerró en su habitación para desahogar su dolor, solo lo haría esa noche, ya mañana se levantara con nuevos aires, nuevos proyectos en su vida, proyectos en el que un hombre no está incluido, solo su bebé y ella.
—¿Señorita puedo ayudarla en algo? —pregunta Jannette al ver a su jefa destruida.
—Por favor Jannette, difunde a la portería y los de recepción tanto del edificio como de la oficina que Jaaziel Fusco tiene la entrada prohibida.