Mundo ficciónIniciar sesiónLayla despertó a la mañana siguiente entre los brazos de Marcus y supo que jamás en su vida se sintió tan querida como en ese momento. Ella quiso girarse para mirarlo y comprobar que aquello era real, pero él el abrazo un poco más fuerte en ese momento impidiéndole moverse, siendo siempre cuidadoso de no lastimar las heridas de su espalda y hacerle daño por accidente.
-No te muevas aun, por favor no te levantes. Déjame quedarme así un poco más. Déjame Soñar que soy tuyo y tú eres única men






