“Ella es inteligente”, dijo Julián. “Sabe cómo pasar a un segundo plano. La he visto hacerlo”.
“Aún así…”.
“La vigilaré. De todos modos, uno de nosotros debería regresar a la fiesta”, dijo Julián con un guiño. “Las damas probablemente me estén extrañando, él más guapo de los tres”.
Nicolás le dirigió una mirada fija.
Julián sonrió y desapareció.
Entonces, Nicolás me tomó del brazo y me condujo por los pasillos. A estas alturas, mis nervios me estaban afectando. Sólo quería