Elva se secó la nariz con la manga. Con los ojos fijos en mí, preguntó: “¿Pero qué hay de mami?”.
“Oh, cariño”, dijo Piper. “Hemos hablado de esto”.
“¿Te gusta más ella que mamá?”.
“Lo siento”, me dijo Piper.
Sacudí la cabeza. “No. No me gusta más que tu mamá”.
Miré a Piper y la vi mirándome con los ojos muy abiertos. ¿Había pensado algo diferente? Seguramente ella sabía cómo era Liliana. Y de todas las candidatas, ella sabría lo que yo realmente deseaba en una pareja.
“¿Cuál es