Egan estaba a punto de irse a la clínica nuevamente, pues lo único que deseaba era buscar a Katya y regresar a casa. Cuando Danilo, uno de sus más recientes socios y el segundo más chico después de Egan, lo detuvo en la puerta de la oficina.
- Oye, Caruso -Egan se detuvo y lo miró con impaciencia. Sin embargo, Danilo parecía inmune a su mirada y continuó con su sonrisa de borracho-. Escucha, necesito una segunda invitación para tu fiesta. Es que tengo una reunión ese día y planeaba tenerla ante