Farhad se sentó en la orilla de su silla mientras que apagaba su tabaco en un cenicero sobre el escritorio. Egan lo siguió con la mirada todo el tiempo. Katya pudo ver como él le dio una mirada a Argus un instante después. Fue instantáneo, tanto que ni Farhad o Kasra lo notaron. Argus le respondió con un asentimiento un momento después, haciéndole indicaciones con sus manos a los demás guardaespaldas dispuestos silenciosamente por toda la habitación.
– Tenemos un cargamento importante esperándo