48º Inténtalo si puedes...
Despertarme sola no es algo que esperara, pero sí que me ayudó un poco a despejar mi mente. Él es una ENORME distracción, aunque ayer se portó muy bien conmigo. Estar en su compañía se ha vuelto casi sedante, porque cuando me consoló, realmente pude olvidar un poco de mi molestia y todo lo que me alteró tanto y tan rápido. Tuve la decencia de enviarle un mensaje a mi padre mientras Rache fue a la cocina, de que pasaría la noche en casa de una amiga, no tenía la culpa y no quise alterarlo, sin e