Me siento tan cómoda aquí, tan cálida, aunque es raro que lo diga, siendo que estoy sobre algo bastante duro y mi almohada se mueve… Un minuto, ¿mi almohada se mueve? ¿Qué carajos?
Abro rápidamente los ojos, y entre la penumbra que nos rodea, noto un brillo azulado que nos envuelve, y que poco a poco, trae e mi mente lo que ocurrió quién sabe hace cuánto exactamente y me permite “analizar” la situación en la que me encuentro: estoy en la cueva de la familia de Rache, reconozco los tallados que