ORGULLOSO DE ANUNCIAR... (II)
¿Era posible que una boca hubiera nacido para estar en la tuya? Sentí que cada centímetro de mi cuerpo reaccionaba al simple contacto de Catriel Levi Mallet.
- ¡Todo el mundo ha visto que dicen la verdad! - Escuché la voz de mi padre junto a nosotros, soltando a Catriel de inmediato mientras nuestras lenguas se resistían a separarse, nuestros cuerpos separándose y nuestros labios aún juntos.
A quien corresponda: estábamos juntos y nos amábamos. Y era casi imposible no creerlo. Yo misma creía qu