Mundo ficciónIniciar sesión- Vaya, ¡qué magnífico! -- Me dejé llevar.
El helicóptero está al otro lado. - Me ofreció su brazo, que acepté, enganchando el mío sin pestañear. - Podemos ir andando, si no te importa. Su asesor y el guardia de seguridad pueden subir a la limusina y el conductor los llevará al barco que espera en el muelle. Desde allí los llevarán al castillo.
- No hay problema -respondí, d&aa







