A medida que pasaba el tiempo, las personas presentes en la ceremonia fúnebre del rey Colton fueron a despedirse de la reina y de los príncipes. Entre ellos, por supuesto, estaban el duque y la duquesa Cappel.
- Majestad, cualquier cosa que necesite, no dude en ponerse en contacto con nosotros. - mencionó el duque Giancarlo.
Su barba se había alargado, al igual que su cabello oscuro, que le llegaba casi a la altura de los hombros. La duquesa Anna Julia, por su parte, se había cortado un poco el