—¿Y como has estado?— los ojos de Hannah me examinan el rostro, ¿como te explico lo que ha pasado hace una semana? —Actúas distinto a la anterior semana.
—¿Eso crees? Estoy bien, Hannah— le digo con voz sutil, no, no estoy bien, pero no puedo decirle la verdad sobre lo que pasó. —¿Y tú?
—Estoy perfecta, solo un poco cansada. Últimamente estoy muy desanimada, me duele la cabeza todo el tiempo y me siento sin ganas de hacer nada, si por mí fuera, ahora mismo estaría durmiendo.— Caminamos a la ori