Por inercia y porque básicamente no sé que otra cosa hacer, sonrío como boba. Miro a mi mamá con la esperanza de que se levante de esa silla y con voz catarina me diga "esto es una pequeña broma, hija", pero no se mueve. En sus ojos solo hay sinceridad y ni una sola pizca de diversión, por lo cual me hace pensar que no puede ser una broma para romper el hielo. O una broma para poner las cosas más amenas, pero no, no lo es porque mamá está ahí, mirándome seriamente. Ella realmente está esperando