Mundo ficciónIniciar sesiónVladir tomó en sus manos el papel arrugado y con manchas de suciedad, como si Fred lo mirara a diario. Las marcas de sus dedos estaban por todas partes y el desgaste del papel demostraba que él pensaba en lo que había hecho insistentemente, tantas veces que Vladir no pudo enumerarlas.
Volvió a mirar la hora en el reloj. Ya no había tiempo para pensar en qué hacer. Pidió a la policía que llevara a Fred a la celda y salió de







