Mundo ficciónIniciar sesión—¿Qué crees que estás haciendo, Benjamín? —Ignorando sus palabras, él la llevó a su oficina y la sentó frente a su escritorio. Luego dio la vuelta para cerrar la puerta, dándose cuenta de que era demasiado tarde.
Carlota empujó la puerta y miró a Benjamín a los ojos de manera amenazante. En el mismo instante, Antonella saltó de la silla y se puso de pie.
—¿Vas a seguir de







