Mundo ficciónIniciar sesión— ¿A dónde iremos, papá? —preguntó Adam, mientras Benjamin ajustaba el cinturón de seguridad, con él sentado en el asiento de atrás.
— A un lugar que amas mucho —dijo y luego miró a los ojos del niño y sonrió—. Mamá está ansiosa por verte.
Pero aquello no satisfizo la enorme curiosidad de Adam, que pasó todo el camino preguntando. Benjamin se contuvo todo lo que pudo para no revelarle a Adam y arruinar la sorpresa, pero tan pronto como el coche giró para entrar en el camino de tierra, Adam abrió los ojos de par en par y, con una sonrisa, dijo que sabía qué lugar era.
Estaba yendo a casa de la tía Carmélia.
Era encantadora la manera en que Adam se comportaba en la hacienda. Incluso parecía más feliz cuando estaba allí. Hacía mucho tiempo que Benjamin no veía una







