Mundo ficciónIniciar sesiónCarlota se sintió extremadamente emocionada. Necesitó ahogar su propio llanto para no despertar a Adam. Sintió las manos de Antonela sujetarla y sacarla de allí.
La llevó a un lugar más reservado y le ofreció un poco de agua a Carlota. Las manos de esta temblaban descontroladamente.
Bien, había muchas cosas sobre Antonela que ella no había notado. Era joven, tenía el cabello largo y liso. Rojo como el fuego. S







