Mundo ficciónIniciar sesiónJacob y yo nos miramos y le rogué en silencio que hiciera algo. No confiaba en Leah, ella podía lastimarlo solo para hacernos sufrir.
—Sí, es un bebé precioso. Su nariz es igual a la tuya. —Se acercó un par de pasos mientras le hablaba con tranquilidad, tratando de no alterarla. Y aunque sabía que solo quería recuperar a Harry, fue duro escucharle decir de su parecido con ella. Yo podía decir que él era mío, pero la verdad era que no lo era. Yo quería que fuera mío, pero era de Leah.







