Mundo ficciónIniciar sesiónDormí un par de horas y desperté sintiéndome bastante descansada. Jacob estaba mirándome cuando abrí los ojos, me sonrió y me besó en los labios, pronunciando un romántico «te amo» que me derritió el corazón. Amaba a ese hombre con locura.
—¿Dormiste bien? —preguntó acariciándome el pelo.
—Sí, adoro estar en tus brazos. —Mi respuesta lo hizo sonreír y me dio otro beso, uno candente y provocador que esparció calor por todo mi cuerpo. Pero que no trascendió a más que eso porque







