El cumpleaños no tardó en cancelarse, y con Damon a mi lado, nos dirigimos hacia casa. Raúl se veía visiblemente afectado por lo sucedido, y aunque una parte de mí quería consolarlo, sabía que era mejor mantener las distancias. No quería que confundiera mi compasión con algo más, no deseaba volver a cometer el error de ilusionarlo con algo que nunca podrá suceder. Por mucho que me duela verlo así, sé que no puedo corresponder sus sentimientos de la manera que él espera.
Le expliqué a Damon que