La tensión se siente en el ambiente, desde que Adam y Jeff entran al salón de festejos. Sus empleados se quedan observándolos en silencio, como si estos fueran unos fantasmas.
—¿Por qué todos nos miran de esa forma tan extraña? —les pregunta Jeff con tono divertido—. Ni que fuéramos unos extraterrestres. Sigan disfrutando de nuestra bienvenida con confianza —anima con tono amigable.
—Tengo hambre, ¿queda comida? —inquiere Adam para relajar el ambiente.
Ellos sonríen como respuesta y los jalan e