La tarde lluviosa da la impresión de un ambiente melancólico y nostálgico. Quizás eso solo lo perciba ella, quien tiene el ánimo por el suelo.
—¿Todo bien? —le pregunta Adam, quien se le sienta al lado, puesto que ella no salió cuando todos dejaron el aula—. Ya la clase terminó, ¿por qué no saliste?
—¿Ah? —ella parpadea desorbitada y mira a su alrededor sorprendida—. No me había dado cuenta.
—Eso significa que ni siquiera prestaste atención. ¿Qué te sucede, Sammy?
—Estoy cansada, supongo...