37. Sorpresa inesperada
Alguna vez se han puesto a pensar en que la vida es más injusta que justa.
Mientras yo disfrutaba lo mejor de lo mejor mucha gente no tiene ni que comer, mientras yo pasaba horas en las albercas muchos no tienen agua ni para beber. Cuando me pongo a pensar en eso, mi corazón se estruja, siento que el pecho se me oprime y las lágrimas simplemente salen.
Antes ni pensaba en esa gente y ahora siento que les debo algo, siento que algo dentro de mí, necesita ayudarles. Siempre, siempre le agradecer