26. Pronta decepción
¡Mierda!.
¡Mierda!.
¡Mierda!.
¡Por qué me pasa esto a mi!
Saben que es lo peor, que creo que esto solo a mí me sucede.
Estoy en la cocina tirada y se preguntarán ¿como? si estaba en el cuarto de Ibrahîm ¡desnuda! Pues él imbécil no quizo ayudarme sino que prefirió que me viniera desnuda caminando, me dijo que usara su ropa pero lo descarté de inmediato ¿que tal? y alguien me mira con la ropa de Ibrahîm, me comen viva.
Bueno les cuento, todo iba bien el desayuno y todo, cuando de repente se me