Jesse entró con la ayuda de su padre y Chase, Lena al verlo tuvo un cambio en sus ojos que se iluminaron por completo, en su corazón reinaba una gran tranquilidad a pesar de las cosas.
— Bueno, esto es de mí para ustedes dos — Alexa sonrió y los miró con amor — ahora sí me disculpan tengo que ir a descansar.
Todos salieron de la habitación y Jesse tomó las manos de Lena, ella sintió que su corazón se iba a desbocar ante este gesto tan simple y que tenía un significado muy especial.
— ¿Sabes?