La vendedora me ayudó a ponerme el vestido y cuando salí a mostrarlo a los demás me sentía completamente feliz, se miraba bien a pesar de mi estado tan avanzado de embarazo y acentuaba las partes que debía acentuar.
— Estás hermosa — los ojos de Jesse brillaron por completo — no encuentro la hora de casarme contigo, espero que el tiempo pase volando.
— Pues al paso que vamos es probable que en un abrir y cerrar de ojos ya estemos en el altar — miré al resto — ¿Qué les parece el vestido?
Las