Jesse me dió un beso en la frente y siguió sacando las cosas, ya tenía casi todo lo de la cocina desempacado, me senté a desayunar mientras él colocaba las sartenes en sus lugares. Pensaba en qué hacerle de comer así que fui a la refrigeradora y encontré todo muy bien ordenado.
— Vaya, ¿Tú has hecho esto? — señalé dentro y Jesse asintió — pero si ni yo ordeno tan bien las cosas, ¿Dónde aprendiste a hacer tal cosa?
— Fue Lena la que me enseñó, ella era muy quisquillosa con las cosas y cuando i