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Cuando todas mis esperanzas se habían acabado y estaba por decirle a los padres de Lena lo que planee pero no se pudo dar fue que muchas personas entraron, el doctor que nos atendió se encontraba entre ellos y mi sonrisa fue muy amplia. Venían familias completas y por suerte el restaurante era lo suficientemente grande para albergar a todas estas personas.

— Lamento la demora pero el tráfico en hora pico es infernal — el doctor se hizo a un lado y varias personas dieron un paso al frente — aqu
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