54. Llévame al cielo
Meredith
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Respira Meredith…
Mi corazón latía acelerado, podía escuchar mis latidos en el silencio de esa noche, mi respiración se volvió irregular ahí entre las sombras el permanecía sentado, juro que a pesar del susto que me dio ahorita mismo podría tomarme una foto, tenía una de sus manos en su barbilla, su pose relajada pero su expresión dura, sus ojos brillaban en la oscuridad.
—¿Qué es lo que pretendes, Meredith? —su voz grave me hizo estremeces.
—¿Qué pretendes tu al espantarme d