Lily solo podía pensar en llegar a casa y dormir durante una semana entera. El restaurante había estado repleto toda la noche y apenas había tenido tiempo para respirar. Estaba agotada y hambrienta.
Mientras caminaba hacia la puerta, deseó que el autobús no estuviera demasiado lleno y poder conseguir un asiento, aunque incluso mientras lo pensaba sabía que era casi imposible. A pesar de la hora, las calles seguían llenas de movimiento
Sergey vio a Lily apenas salió del restaurante. Permaneció