Dimitri pasó junto al escritorio de su recepcionista, quien de inmediato se puso de pie.
—Señor, la señorita…
—Dimitri —lo interrumpió Lily.
Él giró la cabeza y la vio sentada en la sala de espera. Impecable, como siempre. Aquel vestido entallado, el cabello perfectamente acomodado, la sonrisa ensayada que parecía diseñada para fotografías y eventos benéficos.
Se puso de pie y se acercó hacia él. Se elevó sobre las puntas de los pies y dejó un beso en su mejilla, como si aún existiera algún tip