Clarice salió del convento con destino a la oficina y ya el chofer junto al escolta estaban esperándola, ese día estarían ocupados ya que se estaban planificando algunos eventos simultáneamente en Grecia y en los Emiratos Árabes, por lo que la mejor forma de atenderlos era mediante video conferencias, que ya ella tenía programadas.
Por su parte Derek desde su apartamento se ocupaba de asuntos personales, primero habló con el padre de Guadalupe.
–¿A qué se debe tu llamada muchacho?