Durante la romántica cena conversaron sobre los trámites, Derek le dijo que si se sentía abrumada podía contratar a una planificadora de bodas, le anunció que hiciera todo lo que deseaba para su día especial porque él cubriría todos los gastos, lo conmovió cuando le preguntó por su lugar preferido para la Luna de Miel y ella le respondió que cualquier lugar del mundo donde estuviera con él sería perfecto.
Al salir del restaurante Marlon le entregó un ramo de rosas blancas y le dijo: