Al otro día Barbara estaba oculta esperando a que Austin saliera de la mansión, sirvió una taza de café apenas escuchó al auto alejarse y subió las escaleras rumbo a la habitación de Brooke.
–Buenos días dormilona, dijiste que hoy me llevarías al centro comercial.
–Buenos días, tienes razón, ya me levanto y me arreglo.
–¿Puedo usar algo de tu ropa para salir?
–Sí claro, busca en el vestidor, también hay zapatos y accesorios, voy a darme una duc