Poco después de que Dante se fuera, yo también me arreglé y salí. No me llevé las llaves de la mansión.
Es cierto que me gusta Dante, pero sé perfectamente que mi madre jamás renunciará a su amor por Alonso. Ella es mi madre y realmente no puedo lastimarla de esa manera. Este asunto no tiene solución. La única forma de no herir a mi madre y evitar que otros controlen mi vida es irme lejos de aquí.
Abrí apresurada mi celular y, mientras me dirigía a casa, reservé un vuelo al extranjero para tres