Cuando Lucían escucho el nombre de Catherine, su corazón se aceleró, se quedó sin palabras y no pudo responder. Cuando quería decir algo, el médico llego para dar de alta a Priscila.
---Señor Landong, está aquí.
El médico no se sorprendió de verlo, durante todos estos días Lucían venía a menudo para cuidar de su hermana.
Se puso de pie y miro a Priscila.
Esta hermana ha soportado tantas tristezas, es suficiente. En los días venideros solo merece felicidad.
Ella lo miro con ternura y le sonr